Este podría ser tu vecino, tu amigo, un hombre de negocios, un compañero de trabajo o un político cualquiera. Pues en realidad se ven como nosotros, actúan como cualquier persona normal y caminan entre la gente sin ser detectados.
Entonces, ¿cómo se puede saber que estamos tratando con un psicópata? La psicóloga y psicoterapeuta Janet Oliveros explica que existen algunos rasgos importantes a tener en cuenta:
MENTIROSOS. Mienten de forma excesiva y patológica.
IRRESPONSABLES. Tienen una conducta que rompe las reglas y normas de la sociedad.
MANIPULADORES. Son inteligentes y pueden mostrarse encantadores, pero en el fondo son crueles.
CARECEN DE EMPATÍA. No les interesa y no tienen la capacidad de sentir lo que la otra persona está pasando o viviendo.
NO SIENTEN CULPA. Nunca se arrepienten de lo que hicieron, carecen de conciencia moral y hasta pueden llegar a cometer crímenes.
SATISFACCIÓN POR EL DOLOR AJENO. No se conmueven por el dolor de nadie, ni el de sus padres.
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