Parece ser que algunas personas no comprenden que en el trabajo no se anda buscando amor, ni mucho menos cuando no es correspondido.
Tal como le sucedió a un sujeto que trabaja en una central geotérmica en Ahuachapan, su nombre es Justo S., quien acosaba sexualmente a una compañera de trabajo.
Según relatos el sujeto comenzó diciendole “mi amor”, algo que a ella le molestaba y le puso alto, pero la calentura de este sujeto era extrema, tanto que aprovechaba cualquier comento para tocarle la mano e incluso abrazarla.
Sin satisfacción alguna de sus actos, y en su desesperación, el sujeto empezó a mandarle mensajes de texto indecentes, esto fue la gota que derramó el vaso, y le puso una denuncia.
El caso fue llevado al Tribunal de Sentencia de Ahuachapán, en donde se le dio una condena de 3 años de prisión.
“El me intentaba abrazar, yo me rehusaba, hacía de todo para tocarme”, dijo la víctima.
Este sujeto inclusive un día persiguió a la víctima hasta un gimnasio donde realizaba un rutina de ejercicios con la excusa que necesitaba el número de teléfono de un ingeniero, la mujer se lo dio, pero el sujeto permaneció en el gimnasio y le dijo que no se iría sin antes recibir un beso de ella. La mujer se negó a darselo, entonces el sujeto en su desesperación procedió a abrazarla y levantarle del piso sin su consentimiento, luego de eso se río y se retiro con una gran sonrisa de satisfacción de haberla “sentido”.
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