Una familia salvadoreña que se encontraba en un servicio religioso dentro de una iglesia evangélica en Georgia, Estados Unidos, fue sacada y arrestada por agentes policiales.
Las autoridades de la ciudad de Lilburn acudieron a la iglesia respondiendo a la denuncia de una madre que afirmó que su hija de 16 años huyó del hogar.
La mujer dijo a los agentes que la adolescente se encontraba en esa iglesia, por lo que los oficiales llegaron a verificar y dieron con ella.
Sin embargo, el pastor de la congregación de origen salvadoreño opuso resistencia cuando los agentes pretendían arrestar a los jóvenes que acompañaban a la menor de edad, por lo que la situación se volvió caótica.
Los uniformados sacaron sus armas eléctricas o taser y dispararon contra los líderes religiosos, lo que ocasionó que sus hijos también intervinieran.
Dos policías fueron sorprendidos y literalmente los empujaron de manera violenta, uno contra un auto y el otro con la pared.
Simultáneamente varios niños hijos de los feligreses lloraban y gritaban al ver la caótica escena que tenía lugar en la entrada de la iglesia.
Tras el altercado, la familia salvadoreña fue arrestada y ahora corren el peligro de ser deportados. (Mundo Hispánico)
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